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4 Falsos mitos sobre el poliamor

“Yo no puedo comprender cómo se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco”. El pobre Antonio Machín cantaba sus penas a los cuatro vientos, sin saber que lo que le pasaba es que era poliamoroso. Lo que antes agobiaba hasta el sufrimiento extremo, actualmente lo reconocemos como algo de lo más natural, con cada vez más adeptos. Hoy abrimos el debate de esta tendencia sexual tan en boga, una forma de relación presente en distintas culturas, desde las tribus indígenas hasta las familias más modernas de hoy en día.

En España, alrededor de un 30% de la población, tanto hombres como mujeres, ha sido infiel alguna vez a su pareja. Esta cifra nos coloca a la cabeza de los países con aventuras extramatrimoniales. Entonces, ¿por qué la sociedad se sigue alarmando cuando una pareja decide permitir estas relaciones abiertamente? ¿Y qué mitos existen alrededor del poliamor? Porque no es lo mismo tener una relación abierta que una poliamorosa.

Mito 1: Siguen siendo monógamos

Algunas de las personas poliamorosas cuentan con una pareja principal con la que acuerdan este tipo de relaciones, como un “free pass”. Sin embargo, son muchas las que ni se plantean este tipo de clasificación, añadiendo que cada relación le aporta una cosa distinta.

Mito 2: El poliamor nace de la insatisfacción

Esta falsa conclusión proviene de los prejuicios acerca de las relaciones monógamas. Cuando una de las dos partes es infiel se suele atribuir a que no está del todo satisfecha, y lo mismo ocurre cuando hablamos de relaciones basadas en el poliamor. La diferencia es que, en este caso, las relaciones son relativamente independientes las unas de las otras, por lo que la insatisfacción queda lejos de la realidad.

Mito 3: No es favorable para el entorno familiar

Ante la lucha para dejar de ser una opción marginal y convertirse en una alternativa más a las relaciones convencionales, los poliamorosos no cuentan con apenas estudios que defiendan un buen entorno para criar y educar a sus hijos. De ahí, las preguntas: ¿es factible una familia de tres miembros? ¿Pueden los niños recibir una buena educación en un ambiente donde las parejas varían?

Sin embargo, se han realizado algunas investigaciones que aseguran que el poliamor no tiene un impacto negativo sobre los niños. Por ejemplo, tanto los padres como los hijos cuentan con ventajas extra sobre las relaciones monógamas: más adultos para criar a los hijos y, ellos, con más adultos en los que confiar.

Mito 4: Poliamor para escapar del compromiso

Desde una perspectiva externa, el poliamor está considerado como una excusa para disfrutar a la vez de los beneficios de estar soltero y de tener una pareja estable. Aun así, la realidad dista mucho de esta conclusión. Como se dijo en la primera Conferencia Internacional sobre el Poliamor, en Berkeley (California), “las relaciones poliamorosas de éxito son aquellas en las que existe un fuerte compromiso y una profunda honestidad”.

 

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