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Relato erótico: “Primera de muchas”
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Relato erótico: “Primera de muchas”

relato erótico

A continuación tenemos el placer de publicar un relato que nos ha enviado una seguidora de Pasionis: Maria Fearless. Si tú también quieres ver publicado el tuyo, envíanoslo a info@pasionis.es.

Nuestra cita era por la tarde. Iríamos a tomar un café porque el día se prestaba para eso. Llegamos a un bar que estaba casi vacío, solo una persona y en la planta alta no había nadie, así que nos dirigimos arriba. Subí delante de él, moviendo las nalgas exageradamente. Nos sentamos y no dejaba de mirar el escote de mi blusa. Entregaron la orden y mientras seguía la charla bebíamos nuestro café.

Le miré de reojo y noté una erección, pero no le di importancia.  La conversación comenzaba a ponerse intensa y su mirada me sugería un “¡quiero follarte aquí mismo, ya!”. Dejé que deslizara su mano por debajo de la blusa mientras le sostenía el pene para hacerle una paja. No resistió a aflojar el sostén y lamerme los senos, con precaución pero con libertad y descaro. El miedo de que alguien pudiera subir y sorprendernos nos puso más calientes.

Rodrigo estaba a tope y me pidió que le hiciera una mamada. Devoré su pene durante largo rato. Luego seguimos besándonos y tocando nuestros cuerpos. Decidimos cambiar de lugar. Sus ansias de meterse entre mis piernas y yo de saborearle entero fueron consumadas en un pequeño hotel del centro. Al llegar a la habitación no dejamos de besarnos y mientras nuestros labios jugaban entre sí, nos despojamos de toda la ropa.

Rodrigo me observó detenidamente y nos besamos cada parte del cuerpo. Metí su pene a mi boca y lo lamí “con maestría” (según dijo él). Me recosté para mirarlo y sentí su gran polla dura penetrándome. Yo sentí esa experiencia maravillosa, follamos en la cama, en una silla, en el sofá y él, tan atento y deseoso de mi placer, se movía deliciosamente encima de mí. Probamos algunas posiciones interesantes. Me colocó frente a un espejo que había en la habitación y nos miramos mientras me sujetaba. Se corrió en mi boca y unas gotas cayeron cerca de mis pezones, los recogí y continué chupando su polla deliciosa. Caímos rendidos de cansancio y la noche que pasamos juntos casi no dormimos para darnos placer.

 

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