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Técnica sexual: El carrete filipino

Hoy se estrena “1898. Los últimos de Filipinas”, film patrio basado en el asedio que sufrió un batallón español en la isla filipina de Luzón durante 337 días. Con motivo de este hecho cinematográfico nos ha parecido interesante hablar de una técnica sexual venida de esos lares: el carrete filipino, una práctica que se rumorea domina a la perfección una conocida socialité filipina afincada en España, protagonista de portadas de revistas y glamurosos anuncios de televisión. Nosotras os explicamos en qué consiste y cómo realizarlo. No os garantizamos que consigáis la vida acomodada de dicha celebrity, peo sí que disfrutareis de una experiencia de lo más placentera (especialmente él).

El carrete filipino es una técnica sexual originaria de los burdeles filipinos, cuyas prostitutas son diestras en el uso y abuso de todo tipo de trucos para maximizar el placer de sus clientes. Se trata de una práctica milenaria que fue pasando de madres a hijas y de madames a aprendices a través de los siglos, hasta llegar a nuestros días. Básicamente, consiste en atar un cordel, bramante o hilo a la base del pene, para así apretarlo y, de esta forma, alargar el coito e intensificar el orgasmo.

Las mujeres diestras en el arte del carrete filipino saben apretar y soltar el hilo en el momento preciso, para hacerse con las riendas del clímax de su compañero o cliente. Por regla general, el cordel se ata al pene ya erecto y se oprime suavemente durante la felación y la masturbación, para luego apretarlo más durante el coito, que se convierte en un acto mucho más placentero por la acumulación de sangre en los cuerpos cavernosos. Cuando el hombre está teniendo un orgasmo, la mujer suelta el hilo para dejar salir el semen y provocar un éxtasis incomparable. Las mujeres aseguran que quien domina esta técnica tiene un enorme éxito asegurado con los hombres. Ya sabéis, chicas. ¡Tomad nota!

También es importante tener mucho cuidado si os atrevéis a probarlo. Si la técnica no es dominada a la perfección la fricción del cordel o sedal puede rasgar la piel del pene.

 

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  • carlos antonio cabo gonzález

    “Ay, Infancia mía”
    Nunca aquí cosas así
    Llegaron directamente.
    ¿Y?
    Y pasa lo mismo ahora.
    ¿Con qué?
    Con eso de ser de la lista
    ¿Pero de que lista se trata?
    De esa de recibir llamadas.
    ¿Que?
    Que una voz sensual te dice
    ¿Está slibre esta tarde noche?
    Y luego no sabe un que decir.

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