10 excusas que damos las mujeres para escapar de una mala cita

Con el auge de apps de citas y páginas para encontrar pareja muchas veces nos hemos encontrado con la desagradable experiencia de encontrarnos con un chico del que queríamos huir sin mirar atrás. Y es que, aunque a priori nos haya apetecido quedar con él tras unas charlas por WhatsApp, no es lo mismo que encontrártelo cara a cara.
A veces todo fluye de manera natural, estamos a gusto, nos ha caído bien… ¡Que ha habido feeling, vaya! Pero, ¿qué pasa cuando la química brilla por su ausencia y queremos salir por patas más que cualquier otra cosa que hayamos deseado en nuestra vida? En esos casos, ¿qué excusas ponemos para justificar el fin del encuentro? Y es que somos previsoras, así que hemos recopilado las que más usamos.
- Trabajo
Somos mujeres ocupadas, ambiciosas y adictas al trabajo, especialmente cuando queremos evitar a toda costa a ese hombre que no nos gusta y que no tocaríamos ni con el palo de un churrero. De repente tenemos que irnos porque se nos había olvidado que al día siguiente tenemos una reunión a primera hora y queremos descansar.
- Niños
Si tenemos hijos solemos ponerlos como excusa a la primera de cambio para escapar de una primera cita desastrosa. Echar mano de una canguro informal para huir es algo de lo más común.
- Accidente doméstico de un padre
Niños y abuelos son los familiares que más se utilizan como excusa para escapar de una situación lamentable. Nuestro padre o nuestra madre se ha caído y tenemos que acudir en su ayuda raudas y veloces.
- Marido
En los casos más extremos de citas terroríficas, porque también puede ocurrir que topemos con un ejemplar de hombre inaguantable, nos inventamos un marido que acaba de llegar a casa y que pregunta dónde estamos. Y, claro, tenemos que irnos.
- Comisaría
Podemos inventarnos a un hermano pequeño conflictivo que ha tenido un problema y tenemos que ir a la comisaría a ayudarlo. La familia es lo más importante.
- Accidentes
No por ser de mal gusto utilizar un acontecimiento dramático como un accidente deja de ser menos eficaz como excusa para abandonar una cita horrible. Un familiar o amigo ha tenido un percance y tenemos que ir al hospital a estar a su lado.
- Muerte
Poner la excusa de la muerte de un familiar requiere grandes dotes de actuación. El familiar al que matemos imaginariamente seguro que nos lo perdonará cuando le contemos el tipo de hombre terrible que teníamos delante.
- Indisposición
No sabemos qué ha pasado, pero nos empezamos a encontrar mal. A lo mejor es una alergia alimentaria a la ensalada pero tenemos que irnos ya.
- Amiga
Normalmente usamos códigos con una amiga a la que avisamos previamente. Si la cita va fatal, o le enviamos un WhatsApp para que nos llame en cinco minutos y así inventarnos una excusa para irnos pitando, o en una visita al baño la llamamos para que nos ayude a salir del percal de algún modo.
- Descuido
De repente se nos enciende la bombilla y nos acordamos que nos hemos dejado encendido el gas, la plancha del pelo, la vitro o lo que sea que tenga más peligro. No es culpa de él, es nuestra, que somos unas olvidadizas y tenemos que irnos corriendo antes de que la calle se llene de ambulancias, bomberos y policías.